Dios es Sin Igual

Reflexiones de la Vida y la Palabra de Dios por el Pastor William Arévalo

Cuando Dios mueve las piezas

La carta de Pablo a los Filipenses contiene un tesoro de enseñanzas para nosotros los creyentes. Versículos tales como “Mi Dios pues suplirá…..” “Aquél que comenzó la buena obra en vosotros….” Y el famoso “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” todos ellos están contenidos en esta poderosa carta que forma parte de la Biblia. Hoy quisiera hablar un poco de cómo Dios comenzó a mover todas las piezas para que esa carta fuera escrita. Para mí es realmente inspirador ver como Dios está trabajando a cada momento en nuestras vidas y a través de nuestras vidas sin que nos demos cuenta. Me llena de alegría pensar que en este momento Dios me pueda estar utilizando de formas que ni siquiera imagino y que nunca sabré. ¡Así toda la Gloria será para Él!. Y creéme que del mismo modo Él está obrando en tu vida.

En la antigüedad se utilizaban las cartas como principal medio de comunicación entre personas que estaban separadas por distancias muy grandes.

En el caso del apóstol Pablo el motivo de escribir esta carta era que quería agradecerles a los filipenses una ofrenda económica que ellos le habían enviado y además compartirles algunas cosas que había aprendido acerca de la fe cristiana aún en medio de las grandes dificultades que el apóstol estaba atravesando en ese momento. Me impresiona muchísimo que Pablo nunca se imaginó que la carta que estaba escribiendo luego se convertiría en un famoso libro de la Biblia. ¡El único que lo sabía en ese momento era Dios! ¿No te emociona pensar que Dios este utilizando algo en lo que estás trabajando en este momento y que lo pueda utilizar para bendecir miles de vidas aunque tú nunca te llegues a enterar? Para mí eso es algo glorioso.

Continuemos.

La carta se llama filipenses porque está dirigida a las personas que vivían en una ciudad llamada Filipos. Ésta era una ciudad importante en una región llamada Macedonia que en ese entonces era parte de Grecia. Ahora ya es un país llamado República de Macedonia.

Pero bueno, ahora veamos cómo fue que el apóstol Pablo llegó a conocer a los filipenses; Esto está buenísimo, vamos a Hechos 16:6-12

Luego, Pablo y Silas viajaron por la región de Frigia y Galacia, porque el Espíritu Santo les había impedido que predicaran la palabra en la provincia de Asia en ese tiempo. Luego, al llegar a los límites con Misia, se dirigieron al norte, hacia la provincia de Bitinia, pero de nuevo el Espíritu de Jesús no les permitió ir allí. Así que siguieron su viaje por Misia hasta el puerto de Troas.

Esa noche Pablo tuvo una visión: Puesto de pie, un hombre de Macedonia —al norte de Grecia— le rogaba: «¡Ven aquí a Macedonia y ayúdanos!». Entonces decidimos salir de inmediato hacia Macedonia, después de haber llegado a la conclusión de que Dios nos llamaba a predicar la Buena Noticia allí. Subimos a bordo de un barco en Troas, navegamos directo a la isla de Samotracia y, al día siguiente, desembarcamos en Neápolis. De allí llegamos a Filipos, una ciudad principal de ese distrito de Macedonia y una colonia romana. Y nos quedamos allí varios días.” (Hechos de los Apóstoles 16.6–12, NTV)

¿Tenía pensado el apóstol Pablo visitar Filipos? No

¿Quién le mostró a Pablo que debían ir a Macedonia? Dios

¿Por qué no dejó Dios que ellos fueran a las otras ciudades que tenían pensado ir?

Creo que la mejor respuesta está en el siguiente versículo.

«Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el Señor—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.” (Isaías 55.8–9, NTV)

En el momento en que Dios les dijo que no fueran a las otras regiones es cuando las piezas para existiera la carta a los Filipenses comenzaron a moverse. ¡Dios es sin Igual!

Algo que he aprendido con el paso de los años es que Dios no quiere que nos movamos motivados por las necesidades, Él quiere que nos movamos en obediencia a SUS por propósitos”

En este caso ¿Necesitaban las otras regiones escuchar el evangelio? Seguramente que si. ¿Era el propósito de Dios que Pablo y sus amigos fueran los que llevaran el Evangelio hacia allí? Obviamente no.

¿Qué nos enseña el Apóstol Pablo con el hecho de que no fue a las ciudades que él quería ir pero si fue a la ciudad que Dios le indicó?

Que debemos obedecer y confiar en que los planes de Dios para nosotros son mejores que los nuestros.

Creo que por el tiempo es mejor que lo dejemos hasta aquí por el día de hoy, pero te invito a acompañarme en el siguiente episodio donde estaremos descubriendo otra verdadera joya contenida en el mismo pasaje bíblico que leímos hoy.

Oremos,

Padre Dios, gracias por los tesoros que encontramos en tu Palabra. Ayúdanos a vivir una vida que te glorifique a ti en todo tiempo. Úsanos para tus propósitos y mejor aún si no nos enteramos así no tendremos la tentación de robarte la Gloria. Ayúdanos a distinguir entre necesidad y propósito y que podamos caminar siempre acorde a tu Voluntad. En el nombre de Jesús. Amén.

Puedes descargar el audio de este mensaje aquí https://5stones.sermon.net/21038019

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Alcanzar Sueños en el Ministerio

Hoy quiero hablar un poquito acerca de los sueños y el ministerio.

Cuando tenía 14 años comencé a soñar con servir a Dios. Soñé con algún día cantar con una banda de músicos y lo recibí, soñé con algún día ministrar alabanza en el santuario principal de la iglesia donde me congregaba y donde había servicios de hasta 4,000 asistentes y lo recibí; Soñé con algún día compartir el escenario con Marcos Witt y lo recibí. Soñé con algún día grabar un disco y también me fue dado. Soñé con viajar por distintos países ministrando alabanza y predicando y también lo recibí.

Luego, Dios me envió a vivir a Turquía.

Al llegar allá me di cuenta de que mis sueños, mis metas, mis propósitos podían ser muy nobles, mis motivaciones probablemente correctas. Pero el plan de Dios para mí vida era diferente. Me encontré con que en Turquía no había multitudes deseosas de asistir a un concierto de música cristiana, yo no tenía invitaciones para ir a predicar y mucho menos iba a recibir una ofrenda por hacerlo y tampoco había un  “mercado” que pudiera hacer “rentable” mi nuevo album musical. Lo que si había era un pequeño grupo de personas que se reunían en una casa para alabar a Dios, aprender de la Biblia y orar por Turquía, oraban para que Dios ablandará los corazones de las personas y que la Buena Noticia pudiera cambiar sus vidas. Entonces ¿Qué tenía que hacer yo? ¿Seguir luchando y orando para que Dios bendijera mis sueños o permitir que Él mismo desbaratara mi vida y me preparara para hacer Su Voluntad?

Cuando hablamos sueños creo que por la forma en que estamos utilizando la palabra “sueño”, ésta podría sustituirse por la palabra “deseo”.

Por ejemplo, sueño con hacer grandes cosas para Dios bien puede ser: Deseo hacer grandes cosas para Dios, sueño con un ministerio poderoso, puede ser: Deseo un ministerio poderoso etc.

Ahora bien, si queremos entender el concepto bíblico de sueños nos vamos a encontrar que cuando la Biblia nos habla de sueños se refiere literalmente a sueños que alguien tuvo mientras dormía y no a propósitos o metas personales. Ningún personaje bíblico dijo: Tengo un sueño y voy a luchar por él. Eso nos puede ayudar un poco a comprender como la Escritura maneja el tema de los sueños, no son anhelos personales sino revelaciones de Dios.

Dicho esto, ahora quisiera hablar un poquito más específico con todos aquellos que de alguna forma estamos involucrados en el servicio a Dios.

En el cristianismo de hoy, es muy fácil llegar a confundir el llamado de Dios al ministerio con la famosa frase de “alcanzar sueños” Muchos jóvenes piensan que si son llamados por Dios para ser ministros significará viajar, pararse en escenarios frente a multitudes, grabar audios y videos, escribir libros y quizás hasta firmar autógrafos. Y aunque ese ha sido el designio de Dios para algunos no significa que todos los que estamos llamados a servir a Dios de tiempo completo tendremos la misma presencia mediática.

En pleno siglo XXI existen hombres y mujeres usados poderosamente por Dios, llenos del Espíritu Santo. Que nunca se pararán frente a un micrófono, o viajarán en un avión, seguramente no llegarán a tener una página de Facebook con muchos Fans  o cientos de seguidores en Twitter, quizás nunca recibirán un cheque por ministrar y eso no significará que fracasaron ministerialmente.

Ahora, tomémonos un momento para aclarar qué es el ministerio cristiano.  Para ello me gustaría compartirte la definición de Ministerio que encontré en el Nuevo diccionario bíblico ilustrado de editorial CLIE  dice así:

Ministerio. 1. Acto de ministrar o servir. En heb., el que sirve es denominado con el término ebed, que implica un servicio voluntario u obligatorio, y designa a todos aquellos que tienen que servir; el prisionero de guerra, el esclavo comprado, el funcionario privilegiado de un soberano, y también el adorador de Jehová. Los orientales se consideran servidores de un superior, o de Dios. En hebreo se aplica asimismo el término de servidor a un pueblo vencido y sometido a tributo. Dios da el nombre de ministros o servidores a aquellos que lo adoran.[1]

Podemos darnos cuenta entonces que el Ministro no está supuesto a hacer su propia voluntad sino la voluntad de su Jefe o su Amo. Eso quiere decir que al ser Ministros de Dios estamos comprometidos a hacer la Voluntad de Dios independientemente de nuestros deseos u opiniones.

Eso puede sonar duro pero créeme que es algo liberador y reconfortante.

Luego de 25 años de estar sirviendo al Señor de tiempo completo puedo decirte esto con completa autoridad: Existe una satisfacción mucho más grande en estar en el centro de la voluntad de Dios que en un sueño hecho realidad.

Es mi deseo y oración que tú que me estás leyendo, si aún no lo has hecho, te atrevas a soltar la lucha por alcanzar tus sueños y la puedas substituir por una búsqueda de Dios.

Te invito a reflexionar un momento respecto a tu propia vida. Analiza tus propias acciones y contéstate a ti mismo ¿Estoy tratando de alcanzar mis sueños?  ¿Me he tomado el tiempo de orar respecto a ellos?  ¿Le he preguntado a Dios si esos sueños son su Voluntad para mi vida o son solo mis buenas intenciones?

Algunas veces tenemos miedo de orar a Dios y preguntarle acerca de nuestros proyectos porque sentimos que nos va a decir que se los rindamos y la verdad es que no queremos pasar por ese duro proceso de separación de nuestros amados sueños.

Pero recuerda que en Mateo 10:39 Jesús mismo dijo:

Si te aferras a tu vida, la perderás; pero, si entregas tu vida por mí, la salvarás.

Déjame decirte que si hay un sueño que no puedes rendir a Dios ese sueño va a ser fatal para tu caminar con Dios y tu vida espiritual. Es mejor pasar el dolor de morir a uno mismo en las manos de Dios que luchar por satisfacer un deseo del corazón sin SU bendición.

Oremos

Gracias señor por este momento de reflexión, gracias por tu palabra que nos indica el lugar correcto donde nuestro corazón debe estar. Hoy te pido en el nombre de Jesús que nos des la entereza necesaria para rendirlo todo a ti. Que si estamos dedicando nuestra vida a alcanzar metas que tú no nos pedido alcanzar nos permitas dar marcha atrás y que comencemos a cumplir tu propósito en lugar de satisfacer nuestros deseos. Ayúdanos a morir a nosotros mismos y a vivir por completo para ti. Te amamos, te adoramos y te entregamos lo mejor de nosotros. En el nombre de Jesús, Amén.

[1] Ventura, S. V. (1985). En Nuevo diccionario biblico ilustrado. TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

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Episodio 007 Alcanzar Sueños

En el cristianismo de hoy, es muy fácil llegar a confundir el llamado de Dios al ministerio con la famosa frase de “alcanzar sueños” Este episodio es un excelente consejo para todos aquellos involucrados en el servicio a Dios.

Episodio 006 ¿Que hacer en medio de la crisis?

Es muy fácil perder el norte al estar en crisis. En este breve mensaje vemos tres acciones que el Rey David tomó al enfrentar la crisis. Nos dictan un buen ejemplo a seguir cuando nos toque el turno a nosotros.

Episodio 005 La Voluntad de Dios para mi vida.

¿Cómo saber la Voluntad de Dios para mi vida? En este episodio encontrarás un enfoque bíblico para responder esa pregunta cuando ésta llegue a tu vida.

¿Porqué me llamas bueno? Solo Dios es verdaderamente Bueno

 

Puedes escuchar y / o descargar completamente gratis este mismo mensaje en audio haciendo click aquí.

Marcos 10.17–22 (NTV)

17Cuando Jesús estaba por emprender su camino a Jerusalén, un hombre se le acercó corriendo, se arrodilló y le preguntó: —Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?
18—¿Por qué me llamas bueno? —preguntó Jesús—. Sólo Dios es verdaderamente bueno;

En estos dos versículos podemos encontrar una interesantísima interacción entre Jesús y un hombre que le estaba buscando.  Y creo que el día de hoy podremos ser transformados si permitimos que el Espíritu Santo utilice esta historia para desafiar nuestra vida.

Veamos,

  • Este hombre se acercó a Jesús con urgencia. / Dice la Palabra que venía corriendo. Eso me hace pensar en muchos que mantenemos una vida apresurada y con agenda llena. Y en muchas oportunidades es principalmente por el Ministerio. Corremos de un lado a otro y nos hemos vuelto unos expertos en llegar “Justo a tiempo” para encontrarnos con el Maestro. Sin embargo, te animo que en cuanto se trate de estar con Jesús llegues antes de tiempo y te quedes sin limite de tiempo.

 

  • El hombre se  arrodilló ante Jesús / Con este acto estaba diciendo: Jesús, yo reconozco que eres superior a mí. Pero… ¿Porqué se arrodilló?  Puede ser que   admirara a Jesús a tal punto que consideraba que arrodillarse era la mejor forma de iniciar una interacción con Él.  O quizás quería ganarse la aprobación de este Rabí que estaba en su apogeo de popularidad. O bien quería impresionar a los presentes que admiraban a Jesús y que dijeran, este hombre si que ama al Maestro. Cual sea que haya sido su motivación algo que deseo recalcar  es que muchos de nosotros nos podemos identificar con él en este aspecto. Somos personas que nos arrodillamos ante Jesús. Ahora la pregunta es ¿Cuáles han sido nuestros motivos para arrodillarnos ante Jesús?

 

  • Este hombre llamó bueno a Jesús. No parece nada fuera de lo común esta declaración. Maestro Bueno. Hoy en día es lo más normal del mundo llamar a alguien bueno sin que tenga ninguna connotación extraña. Lo interesante en este caso es que por la forma en que utilizó las palabras en el idioma original, este hombre de cierta forma le estaba llamando Dios a Jesús. Es como si en español dijéramos algo como “Maestro Perfecto en Bondad” y que Jesús respondiera ¿Porque me llamas perfecto solo Dios es perfecto? ¿Me entiendes? Más adelante veremos la importancia de esta declaración.

 

  • Era un hombre que reconocía la importancia de las cosas espirituales. Pues la pregunta que le hizo a Jesús estaba relacionada con la vida eterna. Y creo que en eso también nos podemos identificar. El hecho de que estés leyendo este blog me deja saber que te interesan las cosas relacionadas con Dios y tu vida espiritual.

 

Sin embargo, Jesús no se impresionó en lo más mínimo con todo eso. ¿Por qué?  Porque Jesús conocía lo que había dentro del corazón. Muy probablemente  este hombre era un experto en manejar las apariencias y era alguien que buscaba quedar bien con todo mundo.

¿Será que eso es algo con lo que nos podríamos identificar también? Espero que no.

Jesús ignoró toda la apariencia exterior y fue directo a lo que había en lo íntimo del  corazón de aquél hombre. Y es lo mismo que quiere hacer contigo hoy. Dios quiere llegar a lo íntimo de tu corazón y tratar con lo que está allí.

Cuando Jesús le dijo ¿Porqué me llamas bueno? Solo Dios es verdaderamente bueno. Lo que en realidad le estaba diciendo es: ¿Porqué me llamas Dios? ¿De verdad crees que soy Dios?

Y allí, en ese momento, le estaba al hombre la oportunidad de hacer una de las declaraciones más poderosas de la Escritura. Algo como “Porque yo creo que tú eres Dios”. Allí estaba la oportunidad de hacer una declaración que lo llevaría a la Vida Eterna de la cual estaba preguntando. Sin embargo aquel hombre guardó silencio o quizás fingió ignorar la pregunta. ¿Porqué?

Quizás porque si confesaba abiertamente que Jesús era Dios mismo,  sin duda alguna su reputación se vendría abajo con la élite de la sociedad Judía, aquella reputación que tanto trabajo le había costado formar sería sustituida por burlas,  rechazo, acusaciones de herejía y quien sabe cuanta cosa más. Entonces concluyó que era mejor guardar silencio. No estaba dispuesto a arriesgarlo todo por aquel maestro de Galilea.

Seguramente se sintió atrapado porque nunca pensó que Jesús fuera a tomar tan en serio sus palabras. “Maestro Bueno” después de todo para él era tan solo un saludo “políticamente correcto” y a lo mejor esperaba de Jesús una respuesta políticamente correcta, porque ¿A qué Rabino se le ocurriría poner en una situación tan bochornosa a un contacto tan importante, con tanta influencia y eso sin mencionar las cantidades que podría llegar a ofrendar para el ministerio?  Sin embargo, se topó con que a Jesús no le preocupaba (ni le preocupa hoy día) si sus acciones son o no son políticamente correctas.

Te voy a decir un secreto… a Jesús no le interesa como quede tu reputación por causa de Él. A Jesús le interesa que encuentres la Vida Eterna a través de Él.

Amigo o amiga que me escuchas…

¿Cómo vas a responder tú a la pregunta de Jesús? ¿De verdad crees que soy Dios?

Cuándo Jesús te coloque en una situación en la que abiertamente tendrás que escoger entre definirte como su seguidor o quedarte callado.

¿Vas a guardar silencio?

¿Estas dispuesto o dispuesta a poner en juego tu reputación por la causa de Jesús?

Termino con esta contundente declaración de nuestro Señor.

Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás; pero si entregas tu vida por mi causa y por causa de la Buena Noticia, la salvarás.” (Marcos 8.35, NTV)

 

 

 

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¿Porqué me llamas bueno?

“¿Porqué me llamas bueno? solamente Dios es verdaderamente bueno.” Esta expresión de Jesús implicaba un tremendo reto para el hombre rico y hoy día también para nosotros. En este episodio descubriremos el significado de esta frase y cómo nos afecta hoy.

¿A dónde iré?

Es muy fácil para nosotros aún como creyentes caer en la trampa de buscar refugio en los mismos lugares que los que no han conocido a Dios lo buscan. Esta breve reflexión basada en el salmo 55 nos invita a ir al lugar del verdadero refugio. Termina con un tiempo de oración de ánimo y confort.

Indispensable para una Vida en Fe

Para escuchar el audio de este mensaje click Aquí

Señor Dios, gracias por permitirnos conocerte, gracias por la cruz que nos abrió el camino para estar en tu presencia. Hoy te pido Señor que mientras escuchamos tu Palabra tu Espíritu Santo nos hable  y transforme nuestra forma de vida. En el nombre de Jesús. Amén.

Hola, gracias por concederme  el privilegio de tu atención durante los próximos minutos. Es mi deseo que Dios pueda hablar a tu vida  y ayude a sanar tu corazón si eso es lo necesario, que te ayude a evitar errores en tu caminar con Dios y que te inspire a experimentar la bendición de una vida de Fe.

Hoy quiero dar un vistazo a algunos elementos que  la Biblia nos da para comprender un poquito de lo que es la inmensidad de la Fe. Sin embargo, algo que te puedo asegurar es que no vamos a comprender las dimensiones de la vida en Fe hasta no experimentarla.

El mensaje de hoy no es un estudio profundo acerca de la Fe sino más bien un vistazo al área de la Fe que se activa en nosotros, cuando Dios nos llama a hacer algo.

En muchas oportunidades he visto personas caminar “En Fe” y terminar frustradas o incluso alejadas de Dios. Y las preguntas que quedan en el aire son casi siempre las mismas.

¿Qué pasó? ¿Qué falló? ¿Por qué con otro si funciona y conmigo no?

Estas son preguntas genuinas y que no tienen fácil respuesta.

Lo que estás escuchando hoy es mi intento de brindar una respuesta que pueda comenzar a traer claridad y confort para aquellos que han sido afectados en esta área de su vida espiritual.

Para ello vamos al libro de Romanos capítulo 10 y versículo 17. Dice así la Palabra del Señor.

Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo.

(Romanos 10.17, NVI)

Podemos darnos cuenta entonces de que para que exista Fe  PRIMERO debe haber un mensaje y luego alguien que lo crea.

Es decir que la fe es el fruto de la interacción de dos personas.  Del mismo modo que la concepción de un bebé es el fruto de la unión íntima entre un hombre y una mujer. La vida de Fe es el fruto de nuestra relación íntima con Dios.  ¿Estás conmigo?

Y allí es donde muchas veces comienza el fallo de nuestra vida de Fe en Dios. No esperamos a escuchar las promesas o instrucciones de Dios para actuar conforme a ellas. Sino que nos lanzamos a actuar en base a nuestras suposiciones o deseos o quizás muy buenas intenciones y comenzamos a declararlos y a declararlos en Fe y luego nos frustramos cuando nuestras declaraciones no producen ningún fruto. Y al final de las cuentas nos sentimos engañados o traicionados porque la realidad fue diferente de lo que soñábamos y lo más triste es cuando terminamos culpando a Dios de no cumplir las promesas que Él nunca hizo. Suena ridículo yo se pero así pasa.

Los grandes heroes de la Fe en la Escritura actuaron en Fe demostrando que creían el mensaje que Dios les había dado.

Abraham, escuchó, creyó y obedeció.  No fue su idea dejar su tierra y parentela e irse a una nueva tierra. Fue idea de Dios. Abraham solo respondió en obediencia al mensaje que había escuchado en Presencia de Dios.

Gedeón, escuchó, creyó y obedeció.  Ir a la batalla con 300 hombres armados de ollas y antorchas no fue una estrategia que él mismo pensó. Sino que fue el resultado de obedecer a lo que Dios le indicó hacer. Aunque al principio le costó un poco creer al final decidió confiar en el mensaje que había recibido de parte de Dios.

Moisés, escuchó, creyó y obedeció.  Lanzarse a la titánica tarea de liberar a un pueblo de la opresión de una nación que era mucho más poderosa no fue su idea y quizás tampoco su deseo. Pero lo hizo en obediencia al mensaje que recibió de Dios.

Así que vemos el mismo principio aplicado en las vidas de estos 3 hombres. Antes de actuar en Fe existió un mensaje que provino de parte de Dios. ?¡Primero el Mensaje y luego la acción! Si quieres vivir una vida plena de Fe debes comenzar a afinar bien tu oído espiritual para primero escuchar el mensaje de Dios  y luego comenzar a accionar en Fe como una respuesta al mensaje que has recibido.

También quisiera destacar algo. A estos hombres la Fe no les sirvió para satisfacer deseos personales sino para cumplir los propósitos de Dios. Porque la Fe no es nuestro medio para manipular a Dios sino para agradar a Dios.

Amigo o amiga que me escuchas hoy. ¿Te ha hablado Dios acerca de algo que debes hacer o dejar de hacer? Te animo que comiences a actuar en obediencia lo antes posible.

¿Estás a punto de empezar algo que requerirá mucho esfuerzo y sacrifico pero no tienes la certeza de que Dios te está llamando a hacerlo?

Te aconsejo no comenzar hasta tener la convicción de que estás actuando en obediencia a Dios y no guiado por un deseo, quizás noble, pero al final de cuentas engañoso porque  viene de tu propio corazón y no de la Voluntad de Dios.

Ten la certeza de que si estás dispuesto a escuchar, Dios está más interesado de lo que imaginas en hablarte y guiarte.

Si has sido dañado por un “un proyecto de fe” que fallo. Hoy puede ser el día que comience la restauración de tu corazón. Dios sigue en control de todo y te espera con los brazos abiertos.

Oremos,

Padre bueno gracias por esta Palabra que hoy nos has hecho llegar. Oro Señor para que pueda ser como un bálsamo al corazón de quien me está escuchando en este momento. Y te pido que en este momento llenes gozo y alegría la vida de quien me está escuchando. Atráenos Señor hacia tu Presencia y no nos permitas caminar en nuestra propia sabiduría. Haznos sensibles a tu voz y que nuestras decisiones siempre estén guiadas por tu Espíritu Santo. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

 

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Indispensable para una Vida de Fe

La vida en Fe requiere de un elemento indispensable que en muchas oportunidades es olvidado y esa ha sido la principal razón por la que muchos “Proyectos de Fe” han fracasado. Si eres alguien inquieto por servir a Dios escuchar este mensaje de 10 minutos podría llegar a ahorrarte algunas dolorosas experiencias. Bendiciones!

Cambio de Meta

El Primer Mensaje que predicó Jesús fue el arrepentimiento. ¿Sigue vigente este mensaje el día de hoy?

Orando en medio de la Crisis

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Me levanto temprano, antes de que salga el sol; clamo en busca de ayuda y pongo mi esperanza en tus palabras.” (Salmo 119.147, NTV)

En numerosas ocasiones el Rey David enfrentó situaciones difíciles. Atentados contra su vida, crisis de gobierno, hijos rebeldes, injusticias etc. En esta breve expresión nos enseña tres acciones concretas que él tomó en medio de la crisis y las cuales usted y yo también podemos imitar sin importar la dificultad que estemos enfrentando.

  1. Se levanta temprano.

Lo importante de esta acción no es el hecho de levantarse temprano sino el propósito por el cual lo hace. Buscar la Presencia de Dios. El iniciar el día en oración nos cambiará la forma en que enfrentaremos la jornada.

  1. Clama por ayuda.

A veces nos presentamos delante de Dios buscando las frases “correctas” Frases como “Declaro que todo va estar bien” “Señor, no me dejaré vencer” etc. Frases en donde todavía el “yo” tiene algún mérito, dónde demuestro que aún quedan fuerzas en mí, dejando ver que aún no he aceptado, con humildad, mi incapacidad de salir de esto sin la total dependencia de Dios. Cuando el salmista se presentó y clamó por ayuda, la palabra hebrea que utilizó en este salmo expresa la idea de un grito desesperado. Ese es el clamor de un corazón quebrantado y humillado delante de Dios.

  1. Pone su esperanza en la Palabra de Dios.

El Salmista conoce la Escritura y más importante aún decide confiar y actuar conforme a ella. No esta basándose en un cambio de circunstancias para saber que Dios está en control. Lo único que ha necesitado saber es que Dios lo dijo para poder encender la llama de la esperanza y aguardar con paciencia el desenlace perfecto que tendrá su situación. No siempre obtuvo el desenlace que deseó pero atravesó el proceso de mejor forma sabiendo que Dios estaba en control.

Así que tomemos ejemplo del Rey David y hagamos el buscar a Dios nuestra prioridad diaria, humillémonos y clamemos delante de Él y confiemos en que SU Palabra operará en nuestras vidas.

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