Dios es Sin Igual

Reflexiones de la Vida y la Palabra de Dios por el Pastor William Arévalo

Etiqueta: William Arevalo

¿Cómo saber si Dios me habló?

El Señor me habló, El Señor me dijo, El Señor me mostró. Son frases muy comunes en nuestra sub-cultura cristiana hoy día, especialmente en aquellos que ocupan alguna posición de liderazgo ministerial. Esto tiene sus lados positivos y sus lados negativos. Algo de lo positivo es que nos deja saber que hay un pueblo que está interesado en conocer la voluntad de Dios y dentro del lado negativo encontramos el hecho de que en muchas oportunidades las personas resultan atribuyéndole a Dios palabras que Él nunca ha dicho. Esto se torna aún más grave si el líder cristiano no permite que nadie le cuestione sobre la idea que está poniendo sobre la mesa porque antes de compartirla dijo la frase contundente de: “El Señor me dijo”

En Hechos 16: 6-12 encontramos una verdadera joya relacionada con el tema que acabo de mencionar de “El Señor me dijo”.

El apóstol Pablo y sus acompañantes habían tratado de ir a dos ciudades diferentes pero el Espíritu Santo de Dios no se los había permitido. Ahora veamos lo que sucede en el versículo 9

Esa noche Pablo tuvo una visión: Puesto de pie, un hombre de Macedonia —al norte de Grecia— le rogaba: «¡Ven aquí a Macedonia y ayúdanos!». Entonces decidimos salir de inmediato hacia Macedonia, después de haber llegado a la conclusión de que Dios nos llamaba a predicar la Buena Noticia allí.” (Hechos de los Apóstoles 16.9–10, NTV)

Al leer este versículo nos damos cuenta de que el apóstol Pablo tuvo la visión. Pero me llama mucho la atención que NO es él quien toma la decisión final acerca del viaje ya que el versículo dice: “decidimos … y más adelante añade… después de haber llegado a la conclusión de que Dios nos llamaba.” Esto me hace pensar que, es muy probable, que la forma en que supieron que Dios no los había llamado a las dos ciudades que intentaron ir antes fue que después de hablarlo habían concluido que Dios nos los quería allí.

Así que nos damos cuenta que el apóstol Pablo, luego de tener la visión, habló con sus colegas y tomó en cuenta lo que ellos tenían que decir. Hacer algo así requiere madurez y humildad ya que al hacerlo estoy reconociendo la posibilidad de estar malinterpretando un mensaje de Dios y por lo tanto necesito del consejo de otros hombres de Dios que me ayuden a discernirlo correctamente. Ya sea que confirmen lo que estoy pensando o que me hagan ver el mensaje desde una perspectiva que no había considerado y que probablemente sea la perspectiva correcta.

Puedes escuchar y/o descargar el audio de este tema haciendo click aquí.

Para mí es triste encontrarme con líderes cristianos hoy día que no creen en el someter lo que están sintiendo a una discusión con otros que también estén formando parte del ministerio. Es más, lo ven como una señal de debilidad o falta de fe y nada está más lejos de la realidad.

Un líder sabio se va a rodear de hombres de Dios que puedan darle consejo y entiende que Dios los podrá utilizar para enderezar sus pasos.

En mi caso personal, en los últimos dos años mi esposa y yo hemos tenido que tomar decisiones ministeriales bastante serias que han cambiado completamente el rumbo de nuestras vidas. Iniciamos todo el proceso creyendo que Dios era quién lo estaba mandando. Y gracias a Dios hemos comprobado que si había sido Él. Pero, aunque tuvimos nuestras revelaciones personales acerca de lo que Dios quería que hiciéramos, no nos dejamos ir solamente por lo que sentimos, en todo tiempo caminamos acompañados de oración y del consejo de otras personas temerosas de Dios y que nos han ayudado a afinar los detalles de lo que entendíamos era Dios hablándonos.

Estimado amigo o amiga que lees estas líneas. Cuando creas que Dios te está hablando acerca de algo, ya sea en un tiempo personal de oración, una visión, un sueño, una palabra profética o cualquier otra circunstancia que te haga pensar que es Dios dándote una instrucción. Te aconsejo que no actúes a la rápida sin antes tomar un tiempo para hablar con algunas otras personas que son temerosas de Dios y que puedan orar contigo y ayudarte a terminar de discernir si es Dios quién está hablando o es solamente una emoción muy fuerte. Eso no es señal de debilidad o falta de fe, es más bien una señal de sabiduría, madurez y humildad. NO te conviertas en un llanero solitario en el Ministerio.

Le pido a Dios que Él te pueda guiar hacia las personas adecuadas de las cuales puedas recibir un consejo bíblico y práctico acerca de cuál es el siguiente paso a tomar.

Oremos,

Padre bueno, gracias por dejar en la Escritura este claro ejemplo de un grupo de hombres que querían hacer tu Voluntad y de cómo tú los guiaste por medio de una visión y un consenso. Ayúdanos a encontrar en nuestras vidas creyentes llenos de ti que nos ayuden a tomar decisiones sabias por medio del consejo y de tu guía. No nos permitas actuar en nuestra propia sabiduría y te pedimos que nos des un corazón humilde y entendido en tus caminos. En el nombre de Jesús. Amén.

 

Puedes escuchar y/o descargar el audio de este tema haciendo click aquí.

 

Photo by Caleb George on Unsplash

Indispensable para una Vida en Fe

Para escuchar el audio de este mensaje click Aquí

Señor Dios, gracias por permitirnos conocerte, gracias por la cruz que nos abrió el camino para estar en tu presencia. Hoy te pido Señor que mientras escuchamos tu Palabra tu Espíritu Santo nos hable  y transforme nuestra forma de vida. En el nombre de Jesús. Amén.

Hola, gracias por concederme  el privilegio de tu atención durante los próximos minutos. Es mi deseo que Dios pueda hablar a tu vida  y ayude a sanar tu corazón si eso es lo necesario, que te ayude a evitar errores en tu caminar con Dios y que te inspire a experimentar la bendición de una vida de Fe.

Hoy quiero dar un vistazo a algunos elementos que  la Biblia nos da para comprender un poquito de lo que es la inmensidad de la Fe. Sin embargo, algo que te puedo asegurar es que no vamos a comprender las dimensiones de la vida en Fe hasta no experimentarla.

El mensaje de hoy no es un estudio profundo acerca de la Fe sino más bien un vistazo al área de la Fe que se activa en nosotros, cuando Dios nos llama a hacer algo.

En muchas oportunidades he visto personas caminar “En Fe” y terminar frustradas o incluso alejadas de Dios. Y las preguntas que quedan en el aire son casi siempre las mismas.

¿Qué pasó? ¿Qué falló? ¿Por qué con otro si funciona y conmigo no?

Estas son preguntas genuinas y que no tienen fácil respuesta.

Lo que estás escuchando hoy es mi intento de brindar una respuesta que pueda comenzar a traer claridad y confort para aquellos que han sido afectados en esta área de su vida espiritual.

Para ello vamos al libro de Romanos capítulo 10 y versículo 17. Dice así la Palabra del Señor.

Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo.

(Romanos 10.17, NVI)

Podemos darnos cuenta entonces de que para que exista Fe  PRIMERO debe haber un mensaje y luego alguien que lo crea.

Es decir que la fe es el fruto de la interacción de dos personas.  Del mismo modo que la concepción de un bebé es el fruto de la unión íntima entre un hombre y una mujer. La vida de Fe es el fruto de nuestra relación íntima con Dios.  ¿Estás conmigo?

Y allí es donde muchas veces comienza el fallo de nuestra vida de Fe en Dios. No esperamos a escuchar las promesas o instrucciones de Dios para actuar conforme a ellas. Sino que nos lanzamos a actuar en base a nuestras suposiciones o deseos o quizás muy buenas intenciones y comenzamos a declararlos y a declararlos en Fe y luego nos frustramos cuando nuestras declaraciones no producen ningún fruto. Y al final de las cuentas nos sentimos engañados o traicionados porque la realidad fue diferente de lo que soñábamos y lo más triste es cuando terminamos culpando a Dios de no cumplir las promesas que Él nunca hizo. Suena ridículo yo se pero así pasa.

Los grandes heroes de la Fe en la Escritura actuaron en Fe demostrando que creían el mensaje que Dios les había dado.

Abraham, escuchó, creyó y obedeció.  No fue su idea dejar su tierra y parentela e irse a una nueva tierra. Fue idea de Dios. Abraham solo respondió en obediencia al mensaje que había escuchado en Presencia de Dios.

Gedeón, escuchó, creyó y obedeció.  Ir a la batalla con 300 hombres armados de ollas y antorchas no fue una estrategia que él mismo pensó. Sino que fue el resultado de obedecer a lo que Dios le indicó hacer. Aunque al principio le costó un poco creer al final decidió confiar en el mensaje que había recibido de parte de Dios.

Moisés, escuchó, creyó y obedeció.  Lanzarse a la titánica tarea de liberar a un pueblo de la opresión de una nación que era mucho más poderosa no fue su idea y quizás tampoco su deseo. Pero lo hizo en obediencia al mensaje que recibió de Dios.

Así que vemos el mismo principio aplicado en las vidas de estos 3 hombres. Antes de actuar en Fe existió un mensaje que provino de parte de Dios. ?¡Primero el Mensaje y luego la acción! Si quieres vivir una vida plena de Fe debes comenzar a afinar bien tu oído espiritual para primero escuchar el mensaje de Dios  y luego comenzar a accionar en Fe como una respuesta al mensaje que has recibido.

También quisiera destacar algo. A estos hombres la Fe no les sirvió para satisfacer deseos personales sino para cumplir los propósitos de Dios. Porque la Fe no es nuestro medio para manipular a Dios sino para agradar a Dios.

Amigo o amiga que me escuchas hoy. ¿Te ha hablado Dios acerca de algo que debes hacer o dejar de hacer? Te animo que comiences a actuar en obediencia lo antes posible.

¿Estás a punto de empezar algo que requerirá mucho esfuerzo y sacrifico pero no tienes la certeza de que Dios te está llamando a hacerlo?

Te aconsejo no comenzar hasta tener la convicción de que estás actuando en obediencia a Dios y no guiado por un deseo, quizás noble, pero al final de cuentas engañoso porque  viene de tu propio corazón y no de la Voluntad de Dios.

Ten la certeza de que si estás dispuesto a escuchar, Dios está más interesado de lo que imaginas en hablarte y guiarte.

Si has sido dañado por un “un proyecto de fe” que fallo. Hoy puede ser el día que comience la restauración de tu corazón. Dios sigue en control de todo y te espera con los brazos abiertos.

Oremos,

Padre bueno gracias por esta Palabra que hoy nos has hecho llegar. Oro Señor para que pueda ser como un bálsamo al corazón de quien me está escuchando en este momento. Y te pido que en este momento llenes gozo y alegría la vida de quien me está escuchando. Atráenos Señor hacia tu Presencia y no nos permitas caminar en nuestra propia sabiduría. Haznos sensibles a tu voz y que nuestras decisiones siempre estén guiadas por tu Espíritu Santo. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

 

Photo by Robert Crawford on Unsplash

A %d blogueros les gusta esto: