Dios es Sin Igual

Reflexiones de la Vida y la Palabra de Dios por el Pastor William Arévalo

Etiqueta: cómo orar

Orando en medio de la Crisis

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Me levanto temprano, antes de que salga el sol; clamo en busca de ayuda y pongo mi esperanza en tus palabras.” (Salmo 119.147, NTV)

En numerosas ocasiones el Rey David enfrentó situaciones difíciles. Atentados contra su vida, crisis de gobierno, hijos rebeldes, injusticias etc. En esta breve expresión nos enseña tres acciones concretas que él tomó en medio de la crisis y las cuales usted y yo también podemos imitar sin importar la dificultad que estemos enfrentando.

  1. Se levanta temprano.

Lo importante de esta acción no es el hecho de levantarse temprano sino el propósito por el cual lo hace. Buscar la Presencia de Dios. El iniciar el día en oración nos cambiará la forma en que enfrentaremos la jornada.

  1. Clama por ayuda.

A veces nos presentamos delante de Dios buscando las frases “correctas” Frases como “Declaro que todo va estar bien” “Señor, no me dejaré vencer” etc. Frases en donde todavía el “yo” tiene algún mérito, dónde demuestro que aún quedan fuerzas en mí, dejando ver que aún no he aceptado, con humildad, mi incapacidad de salir de esto sin la total dependencia de Dios. Cuando el salmista se presentó y clamó por ayuda, la palabra hebrea que utilizó en este salmo expresa la idea de un grito desesperado. Ese es el clamor de un corazón quebrantado y humillado delante de Dios.

  1. Pone su esperanza en la Palabra de Dios.

El Salmista conoce la Escritura y más importante aún decide confiar y actuar conforme a ella. No esta basándose en un cambio de circunstancias para saber que Dios está en control. Lo único que ha necesitado saber es que Dios lo dijo para poder encender la llama de la esperanza y aguardar con paciencia el desenlace perfecto que tendrá su situación. No siempre obtuvo el desenlace que deseó pero atravesó el proceso de mejor forma sabiendo que Dios estaba en control.

Así que tomemos ejemplo del Rey David y hagamos el buscar a Dios nuestra prioridad diaria, humillémonos y clamemos delante de Él y confiemos en que SU Palabra operará en nuestras vidas.

Sumisión a Dios

Sumisión a Dios

Pedimos a Dios que siga obrando en tu interior, en tu alma y en tu vida. Que Él pueda revelarte cosas nuevas y gloriosas a través de Su Espíritu Santo.

Hoy vamos a ver un versículo que me ha llamado mucho la atención, y te invito a que lo analices conmigo:

En los días de su vida mortal, Jesús ofreció oraciones y súplicas con fuerte clamor y lágrimas al que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su reverente sumisión. Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer; y consumada su perfección, llegó a ser autor de salvación eterna para todos los que le obedecen.
Hebreos 5; 7-9

Hay tantas cosas que aprender de este versículo, pero vayamos una por una:

1. Escoge bien a quién vas a pedir las cosas. Jesús sabía quién era el único que podía salvarlo de la muerte, supo a QUIEN clamar. Nosotros también debemos aprender a discernir a quien podemos clamar y pedir las cosas. Muchas veces derramamos nuestras quejas, angustias y necesidades con las personas que nos rodean, pero la verdad es que debemos clamar al Único que nos puede dar  respuesta. No pidamos al esposo/a o al amigo/a lo que ellos no nos pueden dar, pidámosle a Dios.

2. Amigo(a), no tengas miedo ni vergüenza de derramar tu corazón delante de Dios, no tengas miedo de contarle tus pruebas y tus angustias. Jesús mismo derramó lágrimas y clamor al Padre. Hazlo todo siempre sometiendo tu voluntad a la Suya.

3. Dios te escucha. Siéntete amado y comprendido por Dios. Lo que Él mira, es el corazón sometido a Su voluntad.

4. Aprende a obedecer. Esa parte es la que más me llamó la atención, pues que Jesús siendo Dios, tuvo que aprender a obedecer, no era algo nato, sino que fue a través del sufrimiento que aprendió a obedecer. Así que nosotros también aprendamos a obedecer a Dios, algo que muchas veces es doloroso pero necesario.

5. ¡Disfruta de tu regalo! AL obedecer a Dios, siempre llegará una recompensa, y ésta que Jesús nos dejó es la más valiosa que el ser humano pueda tener; ¡LA VIDA ETERNA!

Espero que puedas poner estos puntos en práctica, sometiéndote a Dios en todo, hablándole y obedeciéndole para poder disfrutar de una vida eterna junto a Él y mientras llega ese día, disfruta de los regalos que Dios te da a diario al caminar en Su Voluntad.

Bendiciones!

Melek Arévalo

Una Fe que no falle

FeEsta mañana durante el tiempo de oración este versículo vino con mucha fuerza a mi mente.

31 »Simón, Simón, Satanás ha pedido zarandear a cada uno de ustedes como si fueran trigo; 32 pero yo he rogado en oración por ti, Simón, para que tu fe no falle, de modo que cuando te arrepientas y vuelvas a mí fortalezcas a tus hermanos».

Lucas 22:31-32 NTV

Creo que si hubiéramos estado en el lugar de Pedro la oración que  hubiéramos querido que Jesús hiciera es: ¡Oh Padre! ¡Guárdalo de la zarandeada que el diablo le va a dar! Sin embargo, Jesús, quien sabe qué es lo mejor para cada uno de nosotros oró de manera diferente; Él oró para que la Fe de Pedro no fallara.

Y estoy seguro que en innumerables ocasiones en mi propia vida y en la tuya el Espíritu Santo de Dios ha intercedido de la misma forma.

No nos gusta ser zarandeados, pero es necesario para que el genuino fruto sea diferenciado de la paja y la basura. Después de que alguien ha sido zarandeado podrás reconocer en él o ella a alguien más maduro, con mayor conocimiento de Dios y una persona que es capaz de fortalecer a otros porque tiene la autoridad, que sin la zarandeada, nunca hubiera podido obtener.

Si quieres ser usado por Dios, crecer más espiritualmente o conocer más de cerca a Dios, no te extrañes de las zarandeadas que están viniendo a tu vida. Dios está haciendo un trabajo en ti a través de ellas.

Lo que aprendí esta mañana y te comparto es lo siguiente: Voy a cambiar mi forma de orar en medio de las sacudidas violentas que vengan a mi vida; Voy a orar de acuerdo a la voluntad de Dios; voy a suplicar a Dios que mi Fe no falle.

Si me preguntas en este momento cuál es mi petición de oración; mi petición es: Pídele a Dios que mi Fe no falle. La estrategia del enemigo esta enfocada en lograr algo; y eso es, que falle mi Fe. Porque sin Fe me será imposible agradar a Dios.

No sé cuál es tu circunstancia difícil hoy pero mi oración por ti es: -Señor que su Fe No Falle- ¿Cuál será tu oración?

El mismo Pedro que fue zarandeado escribió años más tarde:

10 En su bondad, Dios los llamó a ustedes a que participen de su gloria eterna por medio de Cristo Jesús. Entonces, después de que hayan sufrido un poco de tiempo, él los restaurará, los sostendrá, los fortalecerá y los afirmará sobre un fundamento sólido.

1 Pedro 5:10

 Medita por un momento

¿Qué han logrado en ti las recientes tribulaciones que han venido a tu vida? ¿Han hecho flaquear tu Fe o la han fortalecido? ¿Conoces a alguien que está siendo zarandeado en este momento? ¿Cómo vas a orar por él o ella?

Te animo a compartir este mensaje el día de hoy.

Bendiciones siempre!

¿Cómo orar por mi congregación?

Para mí fue interesante descubrir, hace algunas semanas, que cuando el apóstol Pablo escribió la carta a los Colosenses nunca había estado en Colosas y tampoco  conocía a la congregación que se reunía en esa ciudad, pero eso no fue impedimento para que pudiera orar e interceder por ellos.

En la carta a los colosenses capítulo 1 versos 9-11 vemos la forma en que Pablo oraba por ellos y además nos brinda un excelente modelo de como debemos orar por nuestras congregaciones el día de hoy.

9 Así que, desde que supimos de ustedes, no dejamos de tenerlos presentes en nuestras oraciones. Le pedimos a Dios que les dé pleno conocimiento de su voluntad y que les conceda sabiduría y comprensión espiritual. 10 Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más.

11 También pedimos que se fortalezcan con todo el glorioso poder de Dios para que tengan toda la constancia y la paciencia que necesitan. Mi deseo es que estén llenos de alegría. NTV

Que te parecería tomar un momentito, ahora mismo, para orar por la congregación donde Dios te ha puesto. Ora el siguiente párrafo en voz alta, lentamente y comprendiendo cada palabra que estas pronunciando:

Señor Dios, te pido por (nombre de tu congregación).  Dános pleno conocimiento de tu voluntad, concedenos sabiduría y comprensión espiritual para que podamos producir toda clase de buenos frutos y que crezcamos a medida que aprendemos a conocerte más y más. También te pedimos que nos fortalezcas con tu glorioso poder  para que podamos tener la constancia y la paciencia que necesitamos, en el nombre de Jesús, Amén.

Esta no es una oración para aprenderse de memoria y repetirla de forma vacía. Es más bien una sugerencia de como orar basado en lo que la Biblia nos enseña que debemos pedir para nuestras congregaciones.

  • Pleno Concimiento de Su Voluntad
  • Sabiduría y comprensión espiritual y
  • Ser fortalecidos con el glorioso Poder de Dios.

Te animo a que ores diariamente por tu congregación, célula, discípulado, grupo de estudio bíblico, ministerio, en fin,  por todo grupo que se reuna en el nombre de Jesús. Incluyendo siempre estas tres peticiones; Y te aseguro que comenzarás a ver una nueva dimensión de lo que Dios es capáz de hacer en medio de su pueblo.

Además, también te invito a compartir esta nota con distintas congregaciones, pastores, ministerios de oración, amigos de tu grupo cristiano, redes sociales, etc. a fin de que podamos interceder juntos, en un mismo sentir, por el cuerpo de Cristo de habla hispana y así crecer, cada día, mientras aprendemos a conocer a Dios más y más.

Bendiciones siempre!

Y estamos seguros de que él nos oye cada vez que le pedimos algo que le agrada; y como sabemos que él nos oye cuando le hacemos nuestras peticiones, también sabemos que nos dará lo que le pedimos. 1 Juan 5:14-15 NTV

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