ComuniónConDios

Solamente deseo compartir contigo un pensamiento que ha estado palpitando fuerte en mí desde mi tiempo de oración esta mañana.

Durante algunos años estuve a cargo de organizar campamentos y/o retiros espirituales. Una frase muy común al terminar esos 3 días gloriosos de estar apartado de todo para estar en comunión con Dios era: «Bueno, ahora de vuelta a la Realidad.»

Quizás ese fue mi sentir esta mañana al terminar de orar, luego de un precioso tiempo con Dios. Regresar al mundo real donde tengo que hacer muchas cosas terrenales necesarias para mi subsistencia en esta tierra.

Pero luego de pensarlo un poco me dije: -La razón principal para la cual fui creado es para estar en comunión con Dios. El pecado rompió esa comunión perfecta que había entre Dios y el hombre.  Pero a través del sacrificio de Jesucristo, Dios ha abierto una puerta para que esa comunión sea restablecida.-

18 «Y  todo esto es un regalo de Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a la gente con él. 19 Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación.20 Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: «¡Vuelvan a Dios!».21 Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado,[a] para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo.» 2 Corintios 5:18-20 NTV

Entonces, la conclusión a la que estoy llegando es esta:

Los momentos de comunión con Dios son la realidad que Dios preparó para mí. Y ahora, gracias a Cristo, puedo volver a vivir esa realidad.

Cuando oro, adoro, medito en Su Palabra y disfruto de su Presencia no son momentos de ensueño irreales sino, más bien, la realidad que Dios quiere que viva.

Por lo tanto, me estoy dando cuenta que actualmente como humano redimido por Jesús, vivo en dos realidades. La realidad terrenal y la realidad espiritual.

Ahora la pregunta es: ¿Cuál de las dos realidades permitiré que influencie más mi vida? es decir, forma de pensar, decisiones, acciones, etc.

Creo que la realidad terrenal debe pasar a ser MENOS IMPORTANTE para mí que la realidad espiritual… Mmmm no es tan fácil ¿verdad?

Primero hay que entenderlo, luego aceptarlo y lo tercero vivirlo. Solamente el paso de entenderlo es un tanto difícil ya no digamos lo demás.

 «Es por esto que nunca nos damos por vencidos. Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu[a] va renovándose cada día. 17 Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! 18 Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre.» 2 Corintios 4: 16-18 NTV

Alguien dijo una vez, «No somos seres terrenales que tenemos experiencias espirituales, más bien, somos seres espirituales teniendo una experiencia terrenal.» creo que esto aplica bastante bien a lo que esta nota de blog está tratando de transmitir.

Cierro con una cita del libro de A.W. Tozer llamado «La búsqueda de Dios» Página 95

Ellos saben que algo muy profundo en sus almas contempla a Dios. Aun en los momentos cuando exigencias terrenales les obligan a apartar la vista de ello, no por eso interrumpen la comunión con Dios. No bien se ven libres de lo que impedía vuelven a concentrarse en él. Este es el testimonio de muchísimos cristianos, y mientras escribo, tengo la sensación de estar simplemente transcribiendo lo que ellos me han dicho.

Es mi deseo que la realidad de la comunión con Dios, la realidad para la cual Dios me creó, sea la que gobierne mi existencia en esta tierra.

Bendiciones  siempre!!

14 No adores a ningún otro dios, porque elSeñor, cuyo nombre es Celoso, es Dios celoso de su relación contigo. Éxodo 34:14 NTV

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