Apresurado

“Entonces Sarai le dijo a Abram: «El Señor no me ha permitido tener hijos. Ve y acuéstate con mi sierva; quizá yo pueda tener hijos por medio de ella». Y Abram aceptó la propuesta de Sarai.” Genesis 16:2 NTV

¿Alguna vez has tratado de ayudar a Dios a cumplir su promesa? ¿Has pensado en algunas alternativas para tratar de explicar porqué todo luce distinto a lo que Él prometió?

Este pasaje nos deja ver que Abram y Sarai pasaron una situación así. Veamos que se esconde detrás de este versículo para entender que los llevó a “ayudar a Dios” a cumplir su promesa.

1.  “El Señor no me ha permitido tener hijos”  Sarai estaba describiendo la realidad que era obvia para todos. Estaba viendo solamente con ojos humanos y había cerrado sus ojos espirituales que son los que le permitirían ver la realidad de Dios en lugar de la propia; tanta espera había hecho flaquear su Fe y estaba apunto de buscar otra alternativa para conseguir lo que Dios había prometido pero aún no había dado.

2. “Ve y acuéstate con mi sierva”  Esa era una opción que la cultura de ese entonces permitía para tener hijos. Entonces Sarai pensó, que seguramente, Dios quería  obrar de esa manera y se ahorró el buscar a Dios en oración para conocer SU voluntad al respecto. Ella pensó “Si todo el mundo lo hace, debe ser algo que Dios permite”. O quizás pensó ” Si le pregunto a Dios a lo mejor me dice que No y entonces voy a tener que seguir esperando y yo ya no tengo tiempo para eso.”   Sea cual fuere su motivo creo que muchos nos podemos identificar con el hecho de que en muchas ocasiones queremos emprender cosas que pensamos van a glorificar a Dios pero no oramos para preguntarle si a Él le agrada.

3. “quizá yo pueda tener hijos por medio de ella” Aquí viene una parte interesante. Sarai pudo pensar: -Si ella queda embarazada es porque ¡Dios está bendiciendo este plan!-  Sin embargo no era así, antes bien todo este plan se volvió en contra de Sarai más adelante. No podemos manipular a Dios, Él es soberano. Es mejor que nos humillemos delante de Él y esperemos en obediencia hasta el momento en que Él quiera obrar, o nos autorice a hacer algo. Nada en la Biblia nos prohibe que oremos para preguntarle SU Voluntad y movernos de acuerdo a ella. El problema está cuándo el quiere obrar en formas que no entendemos y por eso las rechazamos.

4. “Abram aceptó la propuesta de Sarai.”  Aquí podemos ver como ambos prefirieron escuchar la voz de su ser querido y olvidar la voz de Dios. ¿Cuántas veces no hemos hecho lo mismo? Escuchar a nuestros familiares o amigos muy bien intencionados, antes que buscar a Dios.  Abram prefirió escuchar a Sarai antes que a Dios, y probablemente Sarai pensó, si Abram esta de acuerdo es porque está bien. Todo el desastre posterior se hubiera evitado si  tanto Sara como Abram buscan a Dios en oración antes de    poner en marcha la “brillante idea” para hacer que Dios cumpliera SU promesa.

A veces pensamos que podemos forzar a Dios a bendecir nuestros planes, pero Dios no obra así.

Amigo, lo mejor que podemos hacer antes de tomar cualquier decisión, por buena que parezca, es buscar a Dios en oración intensamente hasta obtener SU respuesta, sea Si o No  o quizás un “Espera un poco” y luego actuar de acuerdo a SU voluntad.

Bendiciones siempre!!

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