¿Alguna vez alguien se ha acercado a usted, e inmediatamente usted se da cuenta de qué esta persona está hablando con usted solamente porqué le interesa sacar algo de usted? Existen algunos vendedores que se muestran muy amigables mientras están tratando de convencerle de hacer una compra, pero una vez la compra se ha realizado o bien usted decide no comprar el producto;  la actitud cambia drasticamente e incluso le ignoran por completo, pues están a la búsqueda de un nuevo comprador.

¿Estarían en búsqueda de una amistad genuina? ¿Qué es lo que les hizo acercarse a nosotros? ¿Cómo se siente usted cuando se topa con una situación como esa?

En muchas oportunidades nosotros actuamos así con Dios, pues le buscamos solo por lo que nos puede dar.

El día de hoy vamos a ver algunos ejemplos en la Biblia de personas  qué nos enseñaron una actitud loable hacia Dios.

Aunque las higueras no florezcan
y no haya uvas en las vides,
aunque se pierda la cosecha de oliva
y los campos queden vacíos y no den fruto,
aunque los rebaños mueran en los campos
y los establos estén vacíos,
¡aun así me alegraré en el Señor!
¡Me gozaré en el Dios de mi salvación!

Habacuc 3:17-18 NTV

Para algunas personas su relación con Dios depende de su provisión económica. En el momento que llega la escasez si Dios no responde a la oración por provisión entonces comienzan las quejas y el alejamiento de Dios.

 Sé vivir con casi nada o con todo lo necesario. He aprendido el secreto de vivir en cualquier situación, sea con el estómago lleno o vacío, con mucho o con poco. Pues todo lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuerzas.

Filipenses 4:12-13 NTV

Otra historia tremenda es la de Sadrac, Mesac y Abed-nego cuando respondieron:

Si nos arrojan al horno ardiente, el Dios a quien servimos es capaz de salvarnos. Él nos rescatará de su poder, su Majestad;  pero aunque no lo hiciera, deseamos dejar en claro ante usted que jamás serviremos a sus dioses ni rendiremos culto a la estatua de oro que usted ha levantado.

Daniel 3:17-18

¿Estaremos teniendo esa actitud en nuestras vidas? Aunque Dios no me salve de mi horno ardiente, de mi circunstancia difícil. Yo no lo negaré, yo no dejaré de obedecerle y seguir Su Palabra.

Una respuesta más en el libro de Job.

Entonces Satanás salió de la presencia de Dios e hirió a Job con terribles llagas en la piel, desde la cabeza hasta los pies.

Job, sentado entre cenizas, se rascaba con un trozo de teja. Su esposa le dijo: «¿Todavía intentas conservar tu integridad? Maldice a Dios y muérete».

Sin embargo, Job contestó: «Hablas como una mujer necia. ¿Aceptaremos sólo las cosas buenas que vienen de la mano de Dios y nunca lo malo?». A pesar de todo, Job no dijo nada incorrecto

Job 2:7-10

Hagámonos la misma pregunta hoy: ¿Estamos dispuestos a recibir de Dios solo lo bueno y no lo malo?

 
Ahora pensemos por un momento…

¿Qué es lo que hacía que estos hombres pudieran dar estas respuestas tan contundentes? ¿Qué los hacía amar a Dios tanto?
La solución a estas incógnitas nos la da el Apóstol Pablo en Filipenses 3:8-9a

Así es, todo lo demás no vale nada cuando se le compara con el infinito valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a él, he desechado todo lo demás y lo considero basura a fin de ganar a Cristo y llegar a ser uno con él.

Lo que estas personas tenían en común era que en realidad conocían y amaban a Dios. Eso ponía todas las cosas de este mundo en su perspectiva correcta.

¿Has conocido a Dios de tal forma que todo lo demás no vale nada para ti?

 
Personalmente estoy en un proceso de crecimiento en esa área. Deseo que mi amor para Dios y el conocer a Jesús, sea para mí, mucho más valiosos que cualquier cosa en este mundo.

Vendan sus posesiones y den a los que pasan necesidad. ¡Eso almacenará tesoros para ustedes en el cielo! Y las bolsas celestiales nunca se ponen viejas ni se agujerean. El tesoro de ustedes estará seguro; ningún ladrón podrá robarlo y ninguna polilla, destruirlo. Donde esté su tesoro, allí estarán también los deseos de su corazón.

Lucas 12:33-34