Archivos mensuales: marzo 2011

Piedras Conmemorativas

La semana pasada tuve una conversación muy buena e interesante con el Pastor Jim Garret. Él es licenciado en teología y tiene algunos post-grados más. Durante la conversación yo le comenté que en algunas oportunidades mientras yo estaba estudiando teología, para mí, la evidencia de que la Biblia podía tener algunos errores en sus datos era abrumadora, entonces mi razonamiento lógico me invitaba a dudar de ella. Sin embargo yo había elegido creer en ella porque ella me revelaba a Dios, es decir, a través de sus páginas es que yo conocía más y más a Dios.

Alguna vez leí o escuché a alguien decir: “No busques en la Biblia lo que  a la Biblia no le interesa enseñar”, la Biblia nos fue dada para conocer a Dios a través de ella; no nos fue dada con el propósito de comprobar científicamente como fue creado el mundo, o darnos la historia universal etc. Lo que la Biblia quiere transmitirnos es el mensaje de amor de Dios y presentarnos a Jesús para que a través de Él podamos alcanzar salvación eterna. Además de mostrarnos principios fundamentales para una mejor vida aquí en la tierra.

Adoptar esta filosofía me había liberado de la angustia de dudar de la Biblia por la evidencia científica que se levantara en contra de ella. En mi forma de pensar, ninguna evidencia científica puede hacerme dudar de lo que yo he vivido con Dios, y de cómo los versos de la Biblia se habían hecho reales para mí. Por ejemplo, la cantidad de veces que Isaías 41:13 me ha sostenido o Romanos 8:28 se ha hecho realidad ante mis ojos.

Entonces Pastor Jim me dijo algo que me gustó mucho. Me recordó la historia bíblica de cuando los israelitas cruzaron el río Jordán y Dios les ordenó sacar 12 piedras del Jordán y que las dejaran como un monumento conmemorativo del gran milagro que Dios hizo por ellos, y que cuando sus hijos les preguntaran porque estaban esas piedras afuera ellos les contaran lo que Dios había hecho por ellos aquel día. Seguramente muchos israelitas cuando estaban dudando de Dios o de lo que Él podía hacer regresaban a ver esas piedras y al recordar lo que Él había hecho su fe era restaurada.

Pastor Jim me dijo que mis momentos con Dios eran como esas piedras conmemorativas y que cada vez que venía la duda yo solo necesitaba traer a memoria esos momentos especiales e “innegables” que había vivido y mi fe sería restaurada.

Personalmente creo que esto no solo se aplica a cuando mi fe es puesta a prueba por la evidencia científica creo que es válido también cuando la fe flaquea por las circunstancias difíciles, enfermedades, situaciones económicas etc.

Creo que sería bueno que cada uno nos ocupáramos de tener suficientes “piedras conmemorativas” en nuestras vidas que nos ayuden a restaurar nuestra fe en momentos de debilidad.

Entre más busquemos la Presencia de Dios en la intimidad y más dispuestos estemos a rendirlo TODO a sus pies, más posibilidades tendremos de atesorar “Piedras Conmemorativas”